Y esque cada mañana al despertar es aquello que no logré olvidar lo que me ha torturado bajo el cielo cada vez más impenetrable y dificil de alcanzar. Recordé tus miradas bajo los muros de la destruccion, pero no así tus besos de brasas que en cenizas terminaban por quemar mi piel fría y congelada.
El invierno es mucho más que la lluvia entre las botas.
Los octubre soleados no brillaran nunca más para nosotros dos, alcanzaremos la luna, y seguiremos en esta tierra de mala muerte, para evadirla como en tantas veces, como en tantos besos.
He aullentado a quien me hacia falta, y sin querer amé lo que más odié.
las memorias de este pasado detallado y perfecto, no son más que recuerdos, barridos por la violencia de estas imaginaciones mías.
es mucho más que eso.
miércoles, 28 de enero de 2009
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